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Caspa ¿Qué es la caspa ? No es otra cosa que la célula muerta que se desprende de la piel del cuero cabelludo; pero cuando se produce un desequilibrio en el proceso natural de eliminación de éstas células porque existe una aceleración de su ritmo normal, se origina una acumulación de células muertas que es lo que conocemos como caspa. Estéticamente es una de las afecciones que más nos preocupa y molesta debido al desprendimiento continuo de las escamas que se desprenden del cuero cabelludo y que se van acumulando entre las raíces. Existen dos tipos de caspa bien diferenciados: >Seca: La forma placas ligeras, muy numerosas que se caen continuamente sobre los hombros. El aspecto del cabello suele ser seco y sin brillo. >Grasa: Las escamas son más amarillenta y de textura grasa, son más gruesas y se suelen quedar pegadas al pelo que normalmente es también de tipo graso, al que da un aspecto algo aceitoso. Provoca picores y enrojecimiento del cuero cabelludo. Consejos para controlarla. Hay personas predispuestas a padecerla por un componente genético, entonces es considerada como una afección crónica, por lo que suelen aparecer los conocidos rebrotes en algunas épocas del año (invierno y primavera) o en situaciones de estrés. Para controlarla eficazmente es aconsejable: Evitar en lo posible tratamientos de belleza donde se apliquen productos químicos a tu cabello (tintes, permanentes, etc.). Una alimentación rica en vitamina B, vitaminas A y E, excelentes para el cuidado de la piel; así como evitar un exceso de hidratos de carbono, grasas de mala calidad y el consumo de alcohol. Usar un peeling capilar una vez por semana para ayudar al cuero cabelludo a liberarse del exceso de escamas y oxigenarlo mejor a la vez que activas los capilares. Tratarlo con champús específicos para la caspa, pero no dejarlos de forma radical, sino continuar usándolos alternándolos con otros champús suaves. Puedes ayudarte también con remedios naturales con enjuagues preparados con laurel, té verde o romero entre otros. Cuece la planta en agua hirviendo y, después de lavarte la cabeza, fricciona suavemente el cuero cabelludo con el preparado. Déjalo actuar durante unas horas y después acláralo bien, siempre es mejor terminar el aclarado con agua fría.
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